Employer branding en contact center: cómo atraer talento en un sector competitivo

Encontrar y atraer talento se ha convertido en uno de los grandes retos para las empresas de contact center. En un sector dinámico, en el que las personas son una pieza fundamental para ofrecer un buen servicio, conseguir que los profesionales quieran incorporarse a una compañía y, sobre todo, que quieran quedarse, requiere algo más que una buena oferta de empleo.

Requiere crear una experiencia que marque la diferencia.

Para nosotros, el employer branding no consiste únicamente en comunicar hacia fuera quiénes somos. Empieza mucho antes y, sobre todo, empieza dentro de la compañía: en cómo tratamos a las personas, cómo las escuchamos y cómo intentamos adaptarnos a sus necesidades.

 

Las personas son el punto de partida
Cada profesional que se incorpora a un contact center llega con una historia, unas circunstancias y unas expectativas diferentes.

Por eso creemos que no tiene sentido hablar de talento sin hablar primero de personas.

Nos preocupamos por conocer a nuestros trabajadores, saber qué necesitan, cuáles son sus inquietudes y qué podemos hacer para que su experiencia laboral sea lo mejor posible. Porque entendemos que una relación profesional también se construye desde la cercanía y la confianza.

No se trata simplemente de ocupar un puesto. Se trata de conseguir que la persona que lo ocupa se sienta parte del proyecto.

 

Escuchar para entender, entender para mejorar
Hay una idea que para nosotros resulta fundamental: las personas necesitan saber que pueden ser escuchadas.

Escuchar no significa tener una respuesta para todo ni poder solucionar cualquier situación. Significa estar disponibles, prestar atención y mostrar interés real por aquello que preocupa o necesita cada profesional.

Una conversación, una sugerencia o una necesidad concreta pueden parecer pequeños detalles, pero son precisamente esos momentos los que ayudan a construir una relación de confianza.

Y cuando las personas sienten que pueden hablar, también es más fácil detectar oportunidades de mejora y encontrar soluciones.

 

Adaptar el trabajo a las personas
Las necesidades de los profesionales han cambiado. La flexibilidad, la conciliación y la posibilidad de compatibilizar el trabajo con las diferentes circunstancias personales son aspectos cada vez más valorados.

En este contexto, creemos que las empresas debemos hacer un esfuerzo por adaptarnos a las personas, siempre que las necesidades del servicio lo permitan.

Cada situación puede ser diferente y no siempre existe una solución perfecta. Pero sí existe una actitud: escuchar, entender las circunstancias y buscar alternativas.

Para nosotros, esa capacidad de adaptación forma parte de la experiencia que queremos ofrecer a nuestros equipos.

 

Una buena experiencia empieza antes de incorporarse
El employer branding también está presente en cada uno de los momentos de contacto con un futuro empleado.

Desde una oferta de trabajo hasta una entrevista, pasando por la incorporación y los primeros días en la compañía, cada interacción transmite algo sobre quiénes somos.

Por eso creemos que existe una responsabilidad importante en lo que comunicamos y, sobre todo, en que exista coherencia entre lo que contamos y lo que realmente ofrecemos.

La mejor marca empleadora no es la que promete más, sino la que cumple aquello que promete.

 

Atraer talento es solo el principio
En un sector competitivo, conseguir que una persona se interese por trabajar con nosotros es importante. Pero conseguir que quiera continuar es todavía más importante.

La retención del talento no se consigue únicamente con incentivos. Se construye en el día a día.

Se construye cuando una persona siente que se cuenta con ella, que su trabajo es importante, que puede plantear una necesidad y que hay alguien dispuesto a escucharla.

También cuando encuentra oportunidades para aprender, crecer y evolucionar dentro de la organización.

Por eso entendemos el employer branding como un trabajo continuo. No es una campaña puntual ni una acción aislada del departamento de Recursos Humanos. Es una forma de relacionarnos con nuestros equipos.

 

La experiencia del empleado se refleja en el cliente
En un contact center existe una conexión directa entre las personas que trabajan en la compañía y las personas que están al otro lado de cada interacción.

Un profesional que se siente acompañado, valorado y escuchado tiene más posibilidades de transmitir esa misma cercanía al cliente.

Por eso estamos convencidos de que cuidar la experiencia del empleado también es cuidar la experiencia del cliente.

No podemos pedir empatía, compromiso y cercanía a nuestros equipos si esos mismos valores no forman parte de nuestra propia cultura.

El verdadero employer branding se vive
En un mercado laboral competitivo, las empresas necesitan diferenciarse. Pero creemos que la verdadera diferenciación no está únicamente en lo que decimos, sino en lo que hacemos.

El employer branding se construye cada día: con una conversación, con una escucha activa, con una oportunidad, con una adaptación, con el reconocimiento de un trabajo bien hecho.

En definitiva, con personas que cuidan de personas.

Nuestro objetivo es que quienes forman parte de nuestro equipo sepan que detrás de su puesto hay una empresa que quiere conocerlos, escucharlos y entender sus necesidades.

Porque atraer talento es importante. Pero conseguir que las personas encuentren un lugar en el que quieran quedarse, desarrollarse y crecer es lo que realmente marca la diferencia.

Y para nosotros, ahí es donde empieza el verdadero employer branding.

¿Te ayudamos a aplicar esto en tu contact center?